En el plan mensual, la batuta es tuya: cada mes, eliges las dos formaciones que más te apetezcan. Sí, te damos el mando...pero solo por 30 días. Ahora bien, si lo tuyo es aprender en serio y no jugar al “un mes sí, otro mes ya veremos” déjate de suscripciones mensuales y pásate al plan anual. Con el anual, desbloqueas todo el contenido de una, te ahorras el paseíto de renovar cada dos por tres y, además, le das un respiro a tu tarjeta. Vamos, que te pasas al modo leyenda: acceso total, mejor precio y mucho menos lío.